En la milla 7 habíamos quedado con nuestro gran grupo de fans españoles, lo cual nos hizo cambiar de carril e ir por donde no nos tocaba.
Quizá ese error debería llevarme a pensar que el minuto de más sobre las 4 horas, fuese de menos…pero si os digo la verdad…de corazón…es algo que me importa más bien poco…
La alegría de verlos a todos fue enorme…sus banderas de España, sus gritos, su energía, sus besos, nos emocionaron mucho a los dos…¡¡qué manera de sentirles a todos tan cerca!!!...de haber podido me hubiese parado a comérmelos a besos…
Seguimos…alucinados…las palabras de la gente nos llevaban más rápido de lo que debíamos ir…en teoría a 9min la milla y en cambio rozando todo el tiempo los 8.30.
“go, sylvie, go”… “come on, sylvie”… “you’ll do it, sylvie”… “great sylvie”… “good job, sylvie”… “thank you sylvie”… "keep going, sylvie"...
Miles de choques de manos, con niños, mayores, negros, blancos, chinos…miles de gritos alocados cargados de energía…miles de voces entregadas a cada uno de nosotros haciéndonos sentir muy grandes.
Cuando hablaba con Merak, no podíamos decir más que aquello era increíble, que nos llevaban entre todos, que la sonrisa en nuestras caras era constante…Sentía una felicidad al correr como jamás había sentido antes.
Ir pasando de barrio en barrio cruzando los puentes (5 en total), es algo muy especial, pues es tan visible el cambio de culturas, razas o religión, que si observas a quienes te rodean y aplauden, sabes incluso por donde estás pasando.
Tras Williamsburg (barrio de los judíos), pasamos a Queens…y allí llegamos a la media en 1h55 y poco…al mirar el reloj, vuelvo a asustarme… “joder!!!...donde leches vas tan rápida, colega?...que la vas a cagar!!”…pienso en Grey (mister) y le digo a Merak que cuando le llegue el tiempo por mail se va a hacer cruces del agobio seguro.
El puente de Queensboro, del que tanto y tan mal me habían hablado, se me hace pesado a más no poder, pero saber que íbamos a volver a ver a nuestras chicas a la salida, me anima…
Antes de salir de él, ya empiezo a sentir la fuerza que transmiten…pero no solo ellas, sino también los miles de personas que se agolpan a cada lado de la calle…IMPRESIONANTE!!!!...chillidos, banderas, colores, sonrisas, manos, aliento, comida, caramelos, servilletas, vaselina…
Merak va aprovechando las circunstancias y va comiendo de lo que le dan…de regalicias hasta donuts…metiéndome en la cabeza a partir de ahí frases del tipo
“mi vida por un donut”, “quiero donuts”, “a ver si alguien da más donuts”, “cuando acabe me voy a comer 6 donuts” (y así lo hizo por cierto).
Las cuestas a estas alturas me van mermando las fuerzas (sobre el km30)…voy sintiéndome muy cansada y con los cuadriceps super tocados. Merak se pone delante para ir marcándome el ritmo…voy siguiéndole como puedo…De vez en cuando se gira y me pregunta como voy…le digo que bien, pero sabe que no es cierto…confirmarlo me haría ir peor y prefiero no hacerlo ni pensarlo. Él sigue con su dolor de gemelo, pero aguanta bien ahí delante, viniendo a empujarme de vez en cuando, a estirarme de la mano, a motivarme diciéndome que vamos bien de tiempo para llegar en 4 horas.
Ya salimos del Bronx, volvemos a Manhattan pasando por Harlem…y sobre el km37, entramos por fin en Central Park. Aquí el calvario ya es terrible…tengo los cuadriceps a punto de explotar…siento en cada zancada que va a darme rampa en ambos y voy acojonada. Las subidas son interminables. Yo ya no soy capaz de pensar, ni de calcular millas ni kms…no sé cuanto falta, solo siento que Central park es infinito…
Merak se acerca y me dice que no sabe como puede seguir corriendo…pienso que como se pare él, voy a pararme yo también porque no puedo más.
No vemos a nuestros fans…y es una necesidad sobrehumana el sentirles en ese momento. La gente sigue gritando nuestros nombres…yo ya no puedo darles las gracias, con lo cual opto por levantar el dedo pulgar como muestra de agradecimiento.
De repente, a falta de poco más de una milla, vemos las banderitas españolas…ahí están!!!!…siento deseos de parar, de quedarme allí ya con ellos, les grito que no puedo más, que se me ha acabado la energía…me responden lo contrario…no las oigo…ya no oigo a nadie…
Media milla…empiezan los carteles con las yardas…no sé cuanto miden y pienso en metros, en kms, en cms…¿Cuánto falta por dios?????...
Tengo la sensación de que no vamos a terminar nunca…y a la vez el miedo de terminar algo a lo que he dedicado tanta energía y tiempo…Es como una meta más conseguida en la vida, tras la cual sabes que deberás crearte más momentos de felicidad con los que marcarte un camino de ilusión por el que seguir disfrutando. Así es la dicha…miles de pequeños días o minutos especiales, a veces casi inventados.
Veo la meta…siiiiiiiiiiii…por finnnnn…no me lo creo todavía…ya llegamos…viene Merak con la bandera…levantamos los brazos…nos damos la mano…cruzamos la linea…nos abrazamos, emocionamos…y me siento muy feliz. Según el crono 4h 01min 06sg.
Me vienen miles de pensamientos, sensaciones, imágenes recién vividas...y empiezo a ahogarme por las ganas de llorar...Pienso en lo grandes que somos, en la constancia, en la necesidad de sentirnos al límite, en los que me han seguido en la distancia, en cuanto amo correr...
Le pido a Merak que me diga algo gracioso, que me cuente un chiste y me haga reir porque me llega a doler incluso tanta emoción...
Sonríe...has corrido muy bien me dice...
Segundos especiales, que se guardarán para siempre en mi corazón. Gracias NY.
Mi agradecimiento principal es para Grey, por su empeño, su paciencia, su confianza en mi, su cariño y su ilusión. Gracias Manuel. Te quiero mucho mister.
También para Merak, por vivir este maratón a mi vera de principio a fin…4 horas de impulso, no tienen precio. Gracias niño. Te quiero mucho amigo.
Después están el resto de mis novatos del alma, sin los cuales no lo habría vivido de esta manera…por el apoyo, por la energía, la fuerza..y como no, por venir a despedirnos el día antes de marcharnos a NY. Sois encantadores…y ya sabéis cuantísimo os quiero.
Y como no, a todos esos acompañantes…que habéis hecho de este viaje algo tremendamente especial para mi…(Mer, Magda, Reme, Bego, Ana, Pilar, AnaR, Marijose, Fé, Inma, Elena, Tere, Alicia y Miguel Ángel). Mención especial a mi prima Magda de Galicia, sin la cual hubiese payaseado la mitad (eres de lo mejor).Gracias de corazón a todos.
Y a los que me habéis llamado, familiares, amigos, compis del club de triatlón, a los que me habéis enviado sms (65 nada más acabar el maratón), paseado y dejado cariño gigante por mi blog, mandado notitas sorpresa, a Victoria (bloguera venezolana en NY, por el detalle de quedar con nosotros para conocernos; preciosa y encantadora ella), mails inesperados y sorprendentes…de verdad…
GRACIAS.
Entre todos habéis hecho crecer mi corazón de tanto quereros.